Un estudio revela datos muy similares de éxito en partos espontáneos e inducidos siempre que haya actitud activa de la paciente y coordinación entre equipos

Un estudio del Hospital San Juan de Dios de Córdoba revela datos muy similares de éxito en partos espontáneos e inducidos siempre que haya actitud activa de la paciente y coordinación entre equipos

El estudio ‘Obstetric outcomes really worse with the induction of labor’ publicado por el ginecólogo del Hospital San Juan de Dios de Córdoba Jorge Duro en la revista Científica ‘Obstetrics and Gynecology International Journal’ revela datos muy similares de éxito en los partos inducidos y en los que se producen de manera espontánea. 


Así lo explica el doctor Duro, quien se ha basado en los datos de los partos que se produjeron en 2020 en el Hospital San Juan de Dios de Córdoba, y que ascienden a 1.037. Según estos datos, el ginecólogo señala que existen diferencias mínimas siempre y cuando se mantenga una actitud activa de la paciente; haya coordinación entre las matronas, auxiliares y ginecólogos y existan protocolos bien establecidos de cómo debe desarrollarse el parto.


“Me llamó la atención que era muy elevado el número de partos inducidos que llegaban a término en el mismo día en el que se producía la inducción en nuestro centro”, apunta Jorge Duro, quien asegura que mantener unos buenos resultados en este tipo de alumbramiento “es fundamental tanto para la salud materna y neonatal, como para la efectividad de la inducción. Con ello se disminuye además la estancia hospitalaria y la intervención no deseada en el parto”.


Cada vez existe un mayor número de inducciones al parto derivadas del incremento en la edad de dar a luz de las mujeres, así como también de las patologías que son detectadas en el embarazo, al margen de otras circunstancias excepcionales. 


“La tasa de cesáreas que tenemos es baja –continúa Duro- para las características de nuestro centro y se establece en un 16 por ciento en partos espontáneos y en un 22 por ciento en los inducidos. Es muy baja en comparación con otros centros privados de similares características”. No hay que olvidar, remarca el doctor Jorge Duro, que el éxito del parto inducido no se mide tanto por el tiempo empleado, como por la tasa de parto vaginal.